Hoy os traigo una receta de un delicioso, rápido y colorido cheesecake. Esta tarta la preparo muy a menudo en casa, no solo por la rapidez a la hora de prepararla, sino por su versatilidad, tan solo con añadir un pelín de aroma o gelatina de sabor, conseguiremos un pastel diferente con una sola receta. En esta ocasión le he dado sabor a limón utilizando gelatina y yogur de limón.
♥♥♥ Me pierden los cake stand de aire vintage, como este de forja blanco ♥♥♥
Como San Valentín está a la vuelta de la esquina, me decidí por darle un toque más romanticón, utilizando colorantes y tiñendo cada capa de un precioso color pastel. Y por si fuera poco romántico lo he coronado con unos mini merengues, ¿no os parece que queda precioso?.
Ingredientes
120g de galletas tipo digestive
60g de mantequilla a temperatura ambiente
600g de queso tipo Philadelphia
250g de yogur de limón o natural
85g de gelatina neutra o de sabores
125g de azúcar
125ml de agua
Colorantes (rosa, amarillo, azul turquesa, verde menta)
Preparación
Forramos la base de nuestro molde desmontable con papel de horno. Trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla derretida hasta formar una pasta con la que cubriremos la base del molde, con ayuda de una cuchara presionamos la mezcla de galletas contra la base del molde y la dejamos lo más nivelada posible. Reservamos en la nevera.
Batimos el queso Philadelphia con el yogur. Reservamos.
En un cazo calentamos el agua, añadimos el azúcar y la gelatina, removemos hasta que se disuelva.
Mezclamos con la mezcla de queso (no es necesario que la mezcla de agua y gelatina esté fría).
Separamos la mezcla en 4 boles a partes iguales y añadimos un colorante distinto a cada bol, mezclamos bien para que se integre.
Vertemos la crema de color verde sobre la base de galleta. Dejamos que enfríe un ratito en el congelador.
Transcurrido ese tiempo añadimos la siguiente capa, en este caso la amarilla, con mucho cuidado y muy despacio la vertemos sobre la capa verde, que estará casi cuajada. Volvemos a introducir en el congelador durante 10 minutos.
Y repetimos el proceso con las capas restantes, la rosa y la azul, siempre con mucho cuidado y despacito para que los colores no se mezclen.
Una vez tengamos todas las capas listas, dejamos enfriar en la nevera durante 3 horas.
Notas
Para la decoración he hecho unos mini merengues de colores, siguiendo la receta de los merengue sandwich de mi compi Ester.
Si utilizáis gelatina de sabores, os puede cambiar un poquito el tono de los colorantes.
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♥♥♥ Los platos de ondas de Ib Laursen son mi perdición. Los hay de todos los colores ♥♥♥
Y hasta aqui el post de hoy, ya me contareis si os ha gustado y si os animáis a prepararlo en casa.
Nos vemos muy pronto con un nuevo post.
¡Besos!.
Noemí.




