Seguimos con otra propuesta para el desayuno, el otro día os enseñaba a preparar unos deliciosos gofres de naranja y hoy vamos con algo un poquitín más complicado y qué requiere un pelín de tiempo. Unos bollitos de leche, ¿os apetece?.
Ahora como he dicho que son complicados ya no los vais a querer hacer, nada de eso, ¡que no me entere yo!, lo que pasa es que llevan tiempo, porque la masa necesita su tiempo de reposo… en el mundo del pan no existen las prisas, así que mucha paciencia.
Estos bollitos son muy suaves y tiernos, con un toque muy sutil a vainilla y a mantequilla. Son ideales para el desayuno o merienda, untados con un poquito de mantequilla y mermelada o rellenos de nutella, ¡mmmm!… mí perdición.
Con esta receta salen aproximadamente unos 20 bollitos, los podéis congelar envueltos en un film transparente, ya que se conservan igual de tiernos. A la hora de consumirlos retirar del congelador y descongelar durante 1 hora a temperatura ambiente.
Bollitos de leche
Ingredientes
Para la masa
500g de harina de fuerza
80g de azúcar
250g de leche
50g de agua
50g de mantequilla
30g de sirope de arce
25g de levadura fresca o 9 g de levadura seca
12g de sal
1 cucharada de vainilla en pasta
Para pintar
1 huevo
2 cucharadas de leche
Para espolvorear
Azúcar
Preparación
En un robot (con el accesorio gancho) o a mano (os aconsejo hacerlo en un robot, la masa es bastante pegajosa y requiere bastante tiempo de amasado) amasamos todos los ingredientes, excepto la mantequilla.
Cuando la masa esté uniforme añadimos la mantequilla. Continuamos amasando hasta que la masa se desprenda de las paredes del bol (aproximadamente 45 minutos en el robot de cocina a velocidad baja), hasta conseguir una masa firme y lisa.
Dejamos reposar la masa tapada con un paño en un lugar cálido, hasta que doble su volumen (aproximadamente 60 minutos).
Transcurrido el tiempo de reposo, enharinamos la superficie de trabajo y las manos, cortamos en porciones de 40-45 g aproximadamente, formamos bolitas y las depositamos sobre la bandeja del horno forrada con papel de hornear.
Dejamos reposar los bollitos tapados con un paño en un lugar cálido, hasta que doblen su volumen (aproximadamente 60 minutos).
Precalentamos el horno a 200ºC.
Una vez transcurrido el tiempo de reposo, con un pincel de cocina pintamos los bollitos con una mezcla de huevo batido y leche, y espolvoreamos un poco de azúcar.
Introducimos los bollitos en el horno y bajamos la temperatura a 180ºC, horneamos durante 20 minutos aproximadamente o hasta que adquieran un bonito tono dorado.
Notas
Si vais a hacerlos de forma tradicional, sin robot, una vez tengáis todos los ingredientes integrados tras unos 5 o 10 minutos de amasado, la dejáis reposar durante 10 minutos, tras ese reposo volvéis a amasar durante 3 minutos más y repetís el proceso, es decir amasáis 3 minutos y dejáis reposar 10, así hasta conseguir una masa lisa y firme (no añadáis más harina). Os aconsejo que veáis esté video de Richard Bertinet, os ayudara un montón para ver como amasar.
Aunque yo lo hago con robot, siempre me gusta darle un último «meneo» a la masa a mano, me da la impresión que así quedan mucho mejor.
Si no tenéis sirope de arce, podéis sustituirlo por miel.
La leche que he utilizado en esta receta es desnatada, pero podéis utilizar entera que siempre queda mejor.
¡No me digáis que no es magnifica la miga!. Espero que os haya gustado la receta, cualquier duda puedes dejármela en los comentarios. Nos vemos muy pronto con una receta ¡muy pero que muy dulce!.
Gracias por leernos y por acompañarnos día tras día.
¡Besos!.
Silvia.





