¡Me toca! Mi primera aportación a este maravilloso blog y espero seguir con la calidad de las recetas de mis compañeras. Yo os traigo una receta básica pero infalible: galletas de mantequilla de vainilla. Como aún estamos empezando me he lanzado a hacer una decoración sencilla con sellos o estampadores, por eso las he titulado «galletas estampadas».
Es una decoración sencilla pero resultona con la que seguro que sorprendéis a vuestros amigos y familiares. Los ingredientes son muy fáciles de encontrar así que no me podéis sacar ninguna excusa para no hacerlas esta misma tarde. ¡Ya lo he dicho!
Además, esta forma de hacer galletas nos permite hacerlas de dos maneras: de una forma más clásica, con cortador, de manera que la galleta queda perfectamente cortada; o con un toque vintage, que ahora está muy de moda, con unos bordes sin acabar, resquebrajados. ¡Podéis hacerlas como más os gusten! Yo os enseñaré las dos maneras.
La verdad es que el sello, al ser intercambiable, puede sernos útil para hacer galletas para diferentes eventos: cumpleaños, San Valentín o, simplemente, para dejar claro que las hemos hecho en casa… ¡No todo el mundo puede decir lo mismo!
Aquí os dejo la receta. ¡Ya veréis qué fácil!
Galletas de mantequilla estampadas
Ingredientes
250 gr de mantequilla a temperatura ambiente
200 gr de azúcar glacé
Un huevo + una yema
Una cucharadita y media de vainilla en pasta
500 gr de harina
Una pizca de sal
Herramientas
Sellos para galletas
Rodillo de anillas
Preparación
- 1. Comenzamos mezclando bien la mantequilla con el azúcar glacé tamizado. Batimos bien hasta conseguir una crema homogénea. No estamos haciendo un buttercream por lo que no debemos mezclar hasta que blanquee, lo justo para que se integren bien ambos ingredientes. No queremos que entre mucho aire en la masa.
- 2. Añadimos el huevo y la yema y batimos bien hasta que se hayan integrado.
- 3. Añadimos el extracto de vainilla.
- 4. Tamizamos la mitad de la harina con la sal y lo añadimos a la mezcla. Yo lo he mezclado a mano, con una espátula, pero podemos seguir con la batidora.
- 5. Cuando se haya integrado la harina incorporada, añadimos el resto de harina tamizada y seguimos mezclando, hasta conseguir una masa que no se pegue en el bol. Hay un momento en el que podemos mezclar con la mano sin problema, para los que, como yo, aman amasar con las manos (siempre bien limpias, ¡claro!).
- 6. Enharinamos ligeramente la superficie de trabajo y amasamos la mezcla hasta que podamos formar una bola que no se quede pegada a la superficie ni a las manos. Preparamos una bandeja de horno cubierta con papel de horno para ir colocando las galletas. Deberemos dejar dos centímetros de separación entre unas y otras, más o menos, por si acaso se expanden ligeramente durante el horneado.
- 7. Vamos a trabajar con estos sellos. Lo mejor es preparar un pequeño bol con harina y «bañar» el sello antes de usarlo sobre la masa.
- 8. Nos cercioramos de que en los huecos de las letras no hay restos de harina, ya que imposibilitarían que el dibujo se estampase bien sobre la galleta, y que toda la superficie tenga una fina película de harina.
- 9. Comenzamos con la decoración vintage. Para ello, hacemos bolas con la masa. Yo las he ido pesando, haciendo bolas de unos 35-40 gr, más o menos. Quería que mis galletas saliesen gorditas. Si las queremos más finas podemos disminuir el peso.
- 10. Colocamos el sello encima, justo en el centro, y presionamos contra la mesa hasta que veamos que sobresale masa de galleta por los bordes del sello. ¡Ya tenemos lista nuestra galleta. Vamos «estampando» todas las bolitas, pero hay que acordarse de enharinar el sello antes de cada estampación.
- La otra forma de hacerlo es estirando la masa con un rodillo de anillas con el que podemos ajustar el grosor que queremos de nuestras galletas. Yo las he hecho de 8mm. Con este tipo de rodillos conseguimos que todas nuestras galletas tengan el mismo grosor, sin que haya pequeñas montañas en ellas.
- 11. Marcamos con el sello (acordarse de seguir el paso 7 y 8) y cortamos con un cortador redondo (el pack de Ibili viene con él incluido).
- 12. Metemos la bandeja de horno con las galletas en el frigorífico durante al menos una hora. Es importante que estén frías antes de meterlas en el horno ya que así no perderán los detalles. Pasado el tiempo de enfriar, precalentamos el horno a 170ºC.
- 13. Cuando esté bien caliente, sacamos la bandeja del frigorífico y la metemos en el horno. Horneamos durante 15 minutos, más o menos, dependerá del tamaño y grosor de la galleta, más o menos hasta que los bordes estén doraditos. Las galletas salen más o menos blandas del horno, se irán endureciendo mientras se enfrían.
- 14. Las traspasamos a una rejilla para que se enfríen por completo, y ya podemos disfrutar de nuestras galletas.

Trucos y consejos
- Como sabéis, me encantan las especias y estas galletas con un toque de canela (una cucharadita y media) o incluso con jengibre (una cucharadita) son fabulosas.
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Y hasta aquí la receta de hoy, mi estreno. Prometo una receta tan increíble como esta la próxima vez, os lo aseguro. ¡Espero que no se os haga larga la espera! Os animo a que compartáis esta receta en las redes sociales para que llegue a más gente y nos ayude a crecer un poco más cada día. ¡Muchas gracias por leernos!
¡Nos vemos en la próxima receta!
Iñaki





