Si de entre toda la variedad de tartas del mundo tuviese que elegir una, me quedaría con la tarta de queso en cualquiera de sus versiones horneadas. Y puede que también con cualquier bizcocho especiado, de esos con un embriagador aroma y delicioso sabor a canela, cardamomo y jengibre. Pero como buena libra que soy, me cuesta tomar decisiones y mi balanza no se inclina fácilmente a un lado u otro. Por eso, en la receta de hoy mezclamos mis dos pasiones dulces para preparar esta rica, jugosa y sabrosa tarta de zanahoria y queso. Era eso, o deshojar una docena de margaritas para tomar la decisión.
Además, ya estamos en otoño y lo de encender el horno y preparar algo delicioso y que nos deje la casa oliendo a gloria, apetece mucho. Así que vamos precalentando nuestro hornos y poniéndonos ese delantal glamuroso para preparar esta tarta.
La receta es sencilla, aunque la lista de ingredientes haga parecer lo contrario. Básicamente es un bizcocho especiado de zanahoria y parte de tarta de queso cubierto con una crema de queso también para intensificar más los sabores. La receta está basada en una que vi en este blog.
Receta de carrot cheesecake
Ingredientes para un molde de 20 cm
Para la tarta de queso
230 g de queso cremoso a temperatura ambiente
130 g de azúcar blanca
15 g de harina
2 huevos L a temperatura ambiente
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
1 yogur griego a temperatura ambiente
Para el bizcocho
160 g de harina todo uso
1/2 cucharadita de levadura química
1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
1 cucharadita de canela
1/4 cucharadita de jengibre
1/4 cucharadita de cardamomo
1/4 cucharadita de nuez moscada
2 huevos L a temperatura ambiente
125 ml de aceite de girasol
130 g de azúcar moreno
60 g de azúcar blanca
1 cucharadita de vainilla en pasta
2 zanahorias grandes ralladas
Para el cheesefrosting
80 g de queso crema frío
40 g de azúcar glas
40 g de nata muy fría para montar
Nueces para decorar
[Lechera esmaltada pastel]
Preparación
Precalentamos el horno a 175º y engrasamos un molde de 20 cm.
Preparamos primero la parte de queso para lo cual batimos el queso con el azúcar y la harina hasta que quede cremoso. Añadimos los huevos uno a uno, la vainilla y el yogur y batimos. Reservamos la mezcla.
En un bol tamizamos la harina, las especias, el bicarbonato y la levadura y reservamos.
En otro bol batimos con batidora de varillas el azúcar con los huevos durante unos minutos. Añadimos el aceite y la vainilla y seguimos batiendo. A velocidad baja ponemos la mezcla de harina y las zanahorias ralladas y batimos unos segundos, lo justo para que todos los ingredientes se integren.
Vertemos la mitad de esta mezcla en el molde y sobre ella 5 ó 6 cucharadas separadas entre sí de la mezcla de queso. Vertemos encima lo que nos queda del bizcocho y luego, cucharada a cucharada lo que nos queda de la mezcla de queso asegurándonos de hacer una capa uniforme.
Horneamos unos 70 minutos a 175º. Comprobaremos que está listo pinchando en el centro con un palito. Si sale limpio y seco ya tendremos nuestro bizcocho preparado. Dejamos enfriar sobre una rejilla y desmoldamos pasada una media hora.
Preparamos el cheesfrosting cuando el bizcocho esté frío. Montamos la nata con el azúcar, añadimos el queso y batimos unos minutos. Este cheesefrosting es bastante estable y consistente así que podemos decorar la tarta con manga pastelera y luego, poner unas nueces para decorar.
¿A qué apetece un trocito? ¿O dos?
En casa la he preparado tres veces en menos de 10 días o lo que es lo mismo, ha sido un éxito total y es adictiva. Lo tiene todo, sabor intenso, jugosidad, texturas diferentes y es ligera, nada pesada. Se conserva muy bien en la nevera durante 4 días, eso sí, bien tapada.
[Plato Candy Mint GreenGate]
Para esta sesión de fotos he usado tonos muy cálidos para dar ese toque otoñal que la tarta requería y también pastel para dar un aire romántico. La tela que está bajo el plato, arpillera, la suelo usar bastante cuando quiero aportar a la composición un toque rústico. El reflector que he usado en esta ocasión es de color dorado para darle una luz cálida y he hecho parte de las fotos en cenital y con el foco de luz natural proveniente de la derecha. Como la luz que me llega al suelo no es muy buena, además del reflector uso un parasol de coche tal y como se ve más abajo. Y el trípode ¡imprescindible!

Espero que les haya gustado la receta y que estén animados a preparar esta rica tarta. Si es así, quiero saber qué les ha parecido y ver fotos para babear un ratillo. Y si tienen cualquier duda o me quieren dar un tirón de orejas por estar fomentando el aumento del diámetro de las cinturas de medio país, pueden dejar un comentario.
¡Besos!




