Ahora que el calorcito empieza a apretar bastante, nos apetece incorporar recetas fresquitas y sencillas en nuestro recetario: polos, batidos, helados…
Y no hay nada mejor que prepararlos nosotros mismos y ¡en casa! Así que empezaremos con uno muy sencillo y rápido de preparar.
¿Os gusta el cheesecake? Si es así estas de suerte, y esta es tu receta. Hoy os traigo un delicioso helado de cheesecake, sin duda es uno de los más ricos que he preparado hasta ahora, siempre digo lo mismo cuando preparo un nuevo helado, pero es verdad, este es ¡extremadamente delicioso!
La cremosidad y la textura de este helado es incomparable, y si eres un apasionado del cheesecake como lo somos en casa, estoy segura que te encantara y lo disfrutaras de principio a fin.
En esta ocasión decidí acompañarlo con un delicioso sirope de frutas rojas, creo que podría decir que son mis frutas preferidas, si no os apasionan os animo a preparar vuestra propia versión con las frutas que más os gusten.
Preparar nuestros propio helado casero es más sencillo de lo que parece, tan solo tendremos que tener en cuenta una serie de recomendaciones y respetar el tiempo de congelación. Lo ideal es contar con una maquina para hacer helados, en la tienda encontrarás una por menos de 30 euros, la verdad desde que tengo la heladera prácticamente no he vuelto a comprar helados comerciales, estés están mucho más ricos y sabemos los ingredientes que llevan. Pero también es posible preparar el helado en casa sin tener una heladera.
Los ingredientes que necesitaremos para prepararlo, los tenemos habitualmente en casa; leche, nata, queso cremoso… en esta receta no es necesario dejar reposar la mezcla toda la noche en la nevera, una vez que mezclemos los ingredientes los ponemos en la maquina para hacer helados unos 30 minutos para que el helado se forme y listo para disfrutarlo. Si no tenéis heladera lo que tendremos que hacer es remover la mezcla cada 30 minutos, sobre todo en las tres primeras horas de congelación para evitar que se formen cristales de hielo… como veis es muy rápido y sencillo de preparar.
Ahora mismo mientras escribo esta entrada me estoy comiendo un bol (como el de la última foto), no os imagináis la cara de felicidad que tengo, saboreando cada cucharada… que mala soy, jijiji, os dejo la receta. Espero que os animéis a prepararla y me contéis si os ha gustado.
Helado de cheesecake y frutos rojos
Ingredientes
Para el sirope de frutas rojas
– 150g de frutas rojas
– 100g de azúcar
– 30ml de agua
– Para el helado
– 125g de yogur natural griego
– 150g de azúcar glas o icing sugar
– 400ml de nata para montar
– 400g de queso de untar cremoso tipo Philadelphia
– 1 cucharadita de vainilla en pasta
– 150ml de leche entera
Preparación
Empezamos preparando el sirope de frutas rojas, para ello echamos en un cazo las frutas, los 30ml de agua y el azúcar, y llevamos a ebullición. Retiramos la mezcla del fuego, reservamos y en cuanto enfríe trituramos bien.
Ahora prepararemos el helado de cheesecake. En un bol mezclamos el queso, el yogur, la nata, el azúcar glass y la vainilla hasta que todo este bien integrado.
Vertemos la mezcla en la heladera, hasta que se forme el helado, aproximadamente 30 o 40 minutos, pero revisad las opciones del fabricante según el modelo de vuestra heladera.
Una vez tengamos nuestra helado preparado, lo pasamos al recipiente donde lo vayamos a congelar, le añadimos el sirope de frutas rojas, lo removemos ligeramente y lo introducimos en el congelador dentro de un recipiente hermético.
Si no tenemos heladera, ponemos la mezcla en el congelador dentro de un recipiente hermético. Dejamos que vaya congelando durante 5 ó 6 horas, removiendo o batiendo con unas varillas cada 30 minutos durante las tres primeras horas de congelación, y cada hora las siguientes para que no se formen cristales de hielo. Cuando esté casi listo le añadimos el sirope de frutas rojas, lo removemos ligeramente y volvemos a congelar, conservándolo así hasta el momento de comerlo.
Nota
Cuando preparéis el helado no llenéis la cubeta más de la mitad, ya que el helado va a aumentar de tamaño durante el proceso de congelación.
En el momento de servirlo os aconsejo que lo saquéis del congelador unos 5 minutos antes, para que vuelva a tener esa textura cremosa y deliciosa. Ya en el plato, podemos acompañarlo de frutas rojas y algunas galletas troceadas a nuestro gusto, o unas hojitas de menta que le darán algo de color y un toque de sabor espectacular.
Y hasta aquí esta deliciosa y refrescante receta, estoy deseando que lo preparéis en casa y me contéis que os ha parecido, ¡espero con ansia vuestras opiniones!
Nos vemos en unos días con una nueva receta.
¡Besos









